Cata Bodegas Torres

El jueves 1 de marzo de 2018 recibimos la visita de Bodegas Torres. La cata se celebró, en esta ocasión, en el Hotel Center, Ronda Mijares, 86, a las 20:45 h.

 

 

Bodegas Torres, es una bodega familiar situada en Vilafranca del Penedès. Fundada en 1870 por los hermanos Jaime y Miguel Torres, actualmente es la bodega con mayor extensión de viñedos de su propiedad en la Denominación de OrigenPenedès. En Chile cuenta con la bodega Miguel Torres Chile y en California, Estados Unidos, Marimar Torres fundó en 1986 Marimar Estate. En España, aparte de la región del Penedès, también cuenta con viñedos en la D.O. Conca de Barberá, D.O.Q. Priorat, D.O. Costers del Segre, D.O. Toro, D.O. Jumilla, D.O.Ca. Rioja, D.O. Ribera del Duero, D.O. Rueda y, más recientemente, en D.O. Rías Baixas.

Con su firma se comercializan vinos de distintas variedades, así como brandies. Sus vinos de gama alta incluyen Mas La Plana, Milmanda, Perpetual, Grans Muralles, Reserva Real, Fransola, Salmos, Waltraud, Purgatori, Sons de Prades… En brandies son conocidas las marcas Torres 5, Torres 10 y Torres 20, así como Jaime I, premiado como mejor brandy del mundo en los World Brandy Awards de 2015, y Torres 15, orientado al mundo de la coctelería. Los vinos y brandies de la familia Torres se exportan a más de 150 países.

La bodega está dirigida por la cuarta y quinta generación de la familia fundadora. Miguel Agustín Torres Riera es el actual Presidente y Consejero Delegado, y su hijo Miguel Torres Maczassek es el Director General desde septiembre del 2012. Mireia Torres Maczassek es la Directora del área de Innovación y Conocimiento.

La Familia Torres pertenece a la asociación Primum Familiae Vini (PFV), creada en 1991, que integra a once de las familias centenarias elaboradoras de vino más importantes del mundo.

CATA:

El primer vino de la noche fue “Cuvée Esplendor 2013 de Vardon Kennett”, un espumoso que nace de viñedos propios de la familia ubicados a más de 500 metros sobre el nivel del mar, en el Penedès 
A pesar de su origen en el Penedès, se rige por una mirada puesta en el futuro puesto que el aumento de temperaturas derivado del cambio climático obligará a ir en busca de uvas en zonas de mayor altura.
Vardon Kennett es un ensamblaje de pinot noir (55%), chardonnay (40%) y xarel.lo (5%), donde el pinot noir, franco, fresco y aromático, otorga cuerpo a la mezcla, mientras que el chardonnay y el xarel•lo aportan una sólida acidez.
Flores blancas (manzanilla) acompañan notas de fruta blanca (manzana verde, pera…), la variedad pinot noir aporta aromas de fresa ácida, toque cítrico, ligeros especiados, fondo salino y mineral.
En boca tiene cuerpo, con buena acidez, fresco, cremoso, carbónico integrado, toque cítrico, ligeros recuerdos de bollería, notas herbáceas, seco, con final largo con recuerdos cítricos.


El siguiente vino a catar fue “Camino de Magarín sobre lías 2015” verdejo 100%. Un vino que sigue un sofisticado proceso de elaboración, combinando tres técnicas diferentes de vinificación. La uva fermenta en huevos de hormigón, depósitos de acero inoxidable y barricas de roble francés. Cada tipo de fermentación aporta unas características diferentes al vino: el hormigón le da untuosidad; el acero inoxidable potencia la variedad y exalta su frescura, y el roble francés aporta complejidad y estructura. Durante cuatro meses, el vino descansa sobre sus lías en los diferentes depósitos antes de proceder a su assemblage.
Nariz de buena intensidad con aromas de fruta blanca (peras verdes), fruta tropical muy madura (mango, piña, albaricoque) junto a unos toques predominantemente cítricos y apuntes herbáceos, sensaciones ahumadas y cremosas de su pequeña estancia en barrica con sus lías, especiado (pimienta, canela…) flores blancas. En boca tiene una buena entrada, untuoso, buen recorrido con una fruta madura con cítricos frescos, suaves sensaciones ahumadas, agradable amargor final que lo dota de buena longitud y frescura. Volumen medio, buena acidez y final bien largo.

En tercer lugar conocimos “Sons de Prades 2015” un chardonnay de edades comprendidas entre los siete y los quince años de la finca Milmanda cuya fermentación tiene lugar el 50% en depósitos de acero inoxidable y el otro 50% en barrica con una posterior fermentación maloláctica parcial y crianza de seis meses en barricas de roble francés para la mitad del vino. 
Se mostró de una intensidad media, muy floral, elegante y fragante. Aromas a fruta blanca (pera, manzana, albaricoque, melocotón…) con recuerdos sutiles de fruta tropical que lo hace muy fresco. La madera está muy bien integrada y se aprecia de manera muy refinada en forma de notas especiadas (canela, vainilla…). 
Ataque amable y con estilo. Untuoso, armónico y con un notable fondo cítrico que le da una acidez muy agradable.

Refrescamos el paladar con “Santa Digna Estelado rosé”, un espumoso con nueve meses de crianza que recupera una de las variedades más antiguas de Chile, la uva país.
Espumoso de color piel de cebolla tan pálido que casi se funde con la transparencia, y una burbuja muy fina, escasa en cantidad y persistente. 
Nariz con protagonismo de los frutillos rojos en sazón (cerezas, frambuesas) y una chispa cítrica entre el limón y el pomelo. 
En boca, estructura media, sabor a fruta roja pero sin chucherías ni golosinas, con un punto amargo muy agradable y una sutil mineralidad que le otorga seriedad. 
La acidez le aporta frescura e invita a rellenar la copa.

Acabamos la cata con “Purgatori 2013” un coupage de garnacha, cariñena y syrah dentro de la D.O.Costers del Segre con una crianza 100% en barrica entre 15-18 meses (40% roble nuevo francés de Nevers). 
Se presentó vestido con un bonito color rojo picota de muy buena capa y lágrima fina y muy persistente. 
Aromas profundos con abundantes notas de fruta negra carnosa (ciruela, arándanos…) y bien madura junto a una roja (grosellas, moras…) algo más tímida. Fresco gracias a unas notas herbáceas y de hierbas aromáticas de monte bajo. Sutil recuerdo de flor morada. Notas de un buen punto tostado y de un fino aspecto especiado. 
Carnoso, vivo y fresco en boca, mucha fruta en sazón. Todo bien conjuntado por la crianza que lo arropa y le aporta elegancia y empaque al conjunto. Rico y goloso, con una estructura amable y sabrosa.
Final largo, elegante y persistente.

Acabamos la noche con el habitual pica-pica donde acompañamos las viandas con “Jean león 3055 chardonnay 2016” (intenso, con sutiles aromas de frutos frescos sobre un fondo de roble. Ataque fresco de fruta tropical, buena acidez y persistencia) y “Celeste crianza 2015” (equilibrio entre fruta roja (ciruelas, moras, arándanos, cerezas…) bien madura girando de vez en cuando hacia sutiles aromas de fruta negra. Elegantes notas tostadas (laurel) y especias dulces (vainilla, pimienta rosa, regaliz…). Sutiles notas florales con frescura balsámica.
En ataque se mostró fresco, con notas de fruta madura. Con la vainilla muy presente y, de nuevo, notas especiadas. Cuerpo medio, paso grato y suaves taninos. Redondo, aterciopelado y maduro, buena acidez y equilibrado.

Gracias de nuevo a todos aquellos que hicisteis posible esta espléndida velada, en especial a Sergi Castro Soler y Alejandro Carreres Revert (Desarrollo Comercial Horeca) por el trato dispensado y el esfuerzo realizado para haber hecho esta cata una realidad.

 

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