Cata Bodegas Vallobera

El jueves 14 de marzo de 2024, recibimos la visita de Bodegas Vallobera. El evento se celebró en el Hotel Center, Ronda Mijares, 86, a las 20:45 h.

El pasado jueves 14 de marzo, ante algo más de medio centenar de asociados, se presentó en la asociación enológica de Castellón a Fernando Erlantz Pinto, enólogo y comercial de Bodegas Vallobera.

Fernando fue el encargado, con sobresaliente maestría y mayor verbigracia, de darnos a conocer el proyecto de bodegas Vallobera, fundada en 1990 por Javier San Pedro y Ana Ortega situada en Laguardia,

Fue Javier San Pedro, 4º generación de viticultores quien decidió iniciar este proyecto y convertirse en el primer miembro de la familia en embotellar sus vinos. Su objetivo, además de elaborar grandes vinos, fue y continua siendo, el de transmitir en cada copa el sabor del viñedo, saborear la uva.

Bodegas Vallobera tiene asegurada una producción anual de uva a partir de sus casi 100 has. de viñedo propio situados en Laguardia y alrededores a una altitud entre 530 y 700 metros sobre el nivel del mar.

Aunque les gusta que se les reconozca como una “pequeña bodega familiar”, cuentan con una zona de elaboración con una capacidad de 1.500.000 litros en depósitos de acero inoxidable y otra nave de selección de vinos con 320.000 litros de capacidad, un gran espacio de envejecimiento para las barricas de roble francés de diferentes tostados, y una nave de reposo de producto terminado y embotellado.

La suma de viñedos en altura junto con elaboraciones muy cuidadas que huyen de las largas crianzas hace posible la elaboración de vinos con una intensidad frutal muy alta, frescos, tremendamente sedosos en el paladar y muy fáciles de disfrutar, sin olvidar su gran longevidad en botella.

Tras una amena introducción para darnos a conocer este proyecto-realidad pasamos a catar los siguientes vinos, todos ellos amparados bajo el sello D.O.Ca.Rioja:

“Vallobera crianza 2020”

Tempranillo 100% con una crianza de 14 meses en barrica de roble francés y un mínimo de seis meses en botellero.

Un vino de notable intensidad en nariz con aromas nítidos de fruta roja madura acompañada de notas especiadas propias de su paso por nobles maderas sobre un fondo de hierbas de monte bajo y ligero toque mineral.

Un vino de copeo de gran calidad, redondo, largo, sabroso e intenso de cuerpo medio con un paso fresco, amplio y final persistente.

“Finca Vallobera 2020”

100% tempranillo de una parcela en altura a 630 metros de una edad de unos treinta años y de otra parcela a 615 metros de altitud y una edad de casi cuarenta años.

Crianza en madera nueva de roble francés de unos 16 meses con tres trasiegos.

Nariz con múltiples y complejos aromes. Muestra elegancia con abundantes notes de fruta roja y negra madura junto a ligeras sensaciones minerales y de madera muy bien integrada en el conjunto que no enmascara su aspecto frutal.

Ataque amplio, dotado de buen equilibrio con tanino vivo que anima a ser acompañado por buenas viandas.

Final largo y persistente.

“Vallobera graciano 2018”

100% Graciano.

16 meses en tres trasiegas, en distintas barricas nuevas de roble francés buscando complejidad en los aromas.

Realiza la fermentación maloláctica en barrica.

Nariz de alta intensidad en la que destacaron los frutos del bosque maduros

sobre un fondo floral.

Ataque potente pero de paso suave marcado por un tanino amable y sedoso, que proporcionaba gran amplitud en retronasal.

“Terran de Vallobera 2018”

100% Tempranillo procedente de una parcela de 1 ha. plantada en 1996 en Elvillar, a 650m (situada en las faldas de la Sierra de Cantabria) con una pendiente muy pronunciada. Suelo pobre, poco profundo y muy mineral, de bajo rendimiento. Ideal para la elaboración de grandes y longevos tintos gracias a su baja producción y reducido tamaño de uva.

Fermentación maloláctica en barrica de roble francés y 15 meses de envejecimiento en barricas nuevas de grano fino, trabajando las lías durante todo el período buscando aportar más volumen en boca y complejidad en nariz.

Nariz de intensidad muy elevada, donde encontramos aromas a frutos negros maduros, terrosos, un punto láctico y especias sutiles y elegantes de la barrica.

En boca presentó una entrada potente, sabrosa pero amable, y un paso elegante y fresco.

Muy largo, pudimos saborearlo durante varios minutos. Una joya!!!

“Caudalia de Vallobera blanco 2020”

100% Tempranillo blanco fermentado y envejecido en barrica

Obtención del mosto yema, desfangado. Fermentación en barricas 50% nuevas y 50% de segundo año, donde envejece durante 11 meses sobre sus lías. Batonage cada 3-4 días.

De color amarillo pajizo pálido.

Nariz compleja, fruta madura, ligero anisado y fondo floral.

En boca asomaban recuerdos balsámicos, sabroso, voluminoso, con un punto cítrico fresco y final vivo pleno de fruta.

“Caudalia de Vallobera viura 2014!

Fernando quiso obsequiarnos con el vino que inició el camino del actual Caudalia tempranillo blanco sacando de la bodega particular este Caudalia en formato mágnum elaborado con la variedad riojana viura. Un vino que, con el paso de los años se decidió ir retirándole poco a poco la viura para dar paso a un monovarietal de tempranillo blanco. Un acierto? No sé, este viura fue destacado por la mayoría de asistentes como un GRAN blanco que, tras unos pocos meses de paso por barrica había evolucionado de manera fantástica en botella hasta alcanzar notas extraordinarias.

En el posterior pica pica se pudieron degustar de nuevo estos vinos a los que se les unió

“Pensando en ti 2021”

Sólo se utiliza el corazón del prensado para elaborar esta edición de garnacha blanca limitada a 1118 botellas.

Realiza la fermentación alcohólica en barricas de roble francés de 500 litros a baja temperatura (12-14º C) para preservar los aromas primarios.

Crianza de 11 meses en barricas de roble francés de 500 litros sobre lías, 50% nuevas y 50% de segundo año.

2 batonages semanales durante los tres primeros meses, 1 batonage semanal durante los siguientes 6 meses y 1 batonage mensual durante los dos últimos meses.

Aromas sutiles y complejos. Desde las hierbas frescas y flores blancas, pasando por aromas de uva fresca, melocotón, cítricos y ligera miel, donde las especias de la barrica se encontraban no solo integradas sino camufladas entre este sinfín de aromas. Un perfume etéreo e inolvidable.

En boca la crianza sobre lías aportaba volumen, pero sin ser excesiva para preservar el carácter varietal de la garnacha. Su elevada acidez equilibró bien este volumen, haciendo un vino más largo y fresco.

Por último, ya solo me resta agradecer a todos los implicados en esta cata-presentación el papel que cada uno llevó a cabo para poderla hacer realidad, destacando:

Presentación: Fernando Erlantz Pinto

Texto Paco Prades

Coordinador de cata: Paco González Yuste

Fotografías: María José Alcácer, Beatriz Comisquero, Avel•lí Gómez

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